Las praderas de Posidonia oceánica presentan un incremento de su densidad durante 20 años en los espacios marinos protegidos del litoral valenciano

La mitad de los LIC se encuentran en buen estado de conservación de las praderas como en l’Almadrava, Serra Gelada, Marina Baixa, Cap de Les Hortes, Tabarca, Montgó e Ifac.

Un informe presentado por la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio destaca un incremento en la densidad y cobertura de las praderas de Posidonia oceánica en los espacios marinos protegidos del litoral valenciano. El estudio se centró en los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), abarcando desde el Prat de Cabanes hasta Cabo Roig, y revela resultados alentadores para la biodiversidad marina.

Raúl Mérida, director general de Medio Natural y Animal, resaltó la importancia de este trabajo, subrayando que “las praderas de Posidonia oceánica constituyen unos de los ecosistemas marinos más espectaculares de nuestras costas”. Estas praderas submarinas no solo sustentan una rica biodiversidad de flora y fauna, sino que también desempeñan un papel fundamental en la producción de oxígeno y en la absorción de dióxido de carbono, actuando como un “efecto sumidero”.

El informe, realizado en el marco del programa POSIMED, se basó en el seguimiento realizado por el Institut d’Ecología Litoral (IEL) y empleó protocolos estandarizados para evaluar la densidad y cobertura de las praderas. Los resultados indican que la densidad de haces de Posidonia oceanica se encuentra en un estado positivo, con buenas perspectivas a corto plazo, especialmente en la mayoría de los LIC evaluados.

La mitad de los LIC, como l’Almadrava, Serra Gelada, Marina Baixa, Cap de Les Hortes, Tabarca, Montgó e Ifac, presentan un buen estado de conservación de las praderas. También se observan tendencias positivas en Prat de Cabanes-Torreblanca y Cabo Roig, aunque menos marcadas.

La Posidonia oceánica es crucial para la estabilidad de los fondos marinos someros y, en particular, de las costas con playas. Reconocida como hábitat prioritario por la Unión Europea, esta especie está sujeta a medidas de protección tanto a nivel europeo como autonómico. La mejora en la densidad y cobertura de estas praderas es un indicador positivo para la salud y la sostenibilidad de los ecosistemas marinos en la región valenciana.