Los sindicatos valoran positivamente la implantación de la enfermera escolar el próximo curso

La enfermera escolar es una reclamación tanto de las familias del alumnado.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, y el Sindicato de Educación ANPE muestran su satisfacción por el anuncio de los conselleres de Sanidad y Educación de la implantación de la Enfermera escolar en los centros educativos públicos y concertados de la Comunidad Valenciana a partir del próximo curso.

El proyecto que el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, y el conseller de Educación, José Antonio Rovira, han explicado a los medios de comunicación tiene muchas similitudes con la propuesta que los representantes del Sindicato de Enfermería y de Anpe presentaron al conseller hace un mes.

La enfermera escolar es una reclamación tanto de las familias del alumnado, que estarán más tranquilos sabiendo que hay una enfermera responsable, como de las propias enfermeras de los centros de salud que se verán reforzadas por la labor asistencial y de promoción y prevención de la salud de la enfermera escolar.

Igualmente, trata de una demanda generalizada del profesorado y el resto de la comunidad educativa que no están capacitados ni está dentro de sus funciones el hacerse cargos de emergencias sanitarias ni de administrar medicación a niños y adolescentes con enfermedades crónicas. Igualmente, la enfermera escolar vendrá a suplir la necesidad de asistencia sanitaria y vigilancia de la salud que no pueden ni deben asumir los profesores, máxime tras la anulación por parte del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana TSJCV, tras la demanda del Sindicato de Enfermería y de Anpe del “Protocolo de  instrucciones de atención sanitaria del alumnado con problemas de salud crónica, atención a la urgencia y administración de medicamentos” que la Conselleria de Educación implantó en 2018. 

SATSE y ANPE confían en que la implantación de la enfermera escolar de como resultado que las futuras generacionessean más sanas y tengan una mejor calidad de vida. De hecho, la mayoría de las conductas y hábitos no saludables de las personas se suelen adquirir a edades tempranas, por lo que cualquier centro educativo constituye el lugar idóneo para adquirir hábitos saludables y la responsabilidad de cuidar de nuestra propia salud, lo que supone una inversión en salud a corto, medio y largo plazo.

Cuida, previene y protege

Además de su importante labor asistencial para atender las necesidades o problemas de salud agudos o crónicos, la enfermera escolar detecta conductas y hábitos no saludables, además de situaciones que también afectan negativamente a la salud física, psicológica y emocional de los escolares. 

Los problemas de salud mental, con una incidencia cada vez mayor entre la población infantil y juvenil es un claro ejemplo. Los trastornos de la conducta alimentaria, el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias, la violencia o discriminación por razón de género, y el bullying son otros, apunta la Plataforma.

La enfermera escolar también informa y sensibiliza a la población juvenil, en colaboración con el profesorado, para evitar enfermedades de transmisión sexual u otros problemas con una incidencia en crecimiento exponencial en los últimos años. 

Entornos más saludables

La enfermera escolar alerta y actúa ante problemas y situaciones que requieren una atención conjunta y coordinada de la comunidad educativa y de otros recursos sanitarios y sociales. Es un agente más, junto con el equipo docente y el resto de la comunidad educativa, para prevenir y generar, en definitiva, entornos más saludables y seguros.

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como otros organismos internacionales y nacionales, han evidenciado también los numerosos beneficios que supone contar en los centros escolares con este profesional sanitario para lograr que la infancia y adolescencia conozca mejor cómo cuidar y proteger su salud.