Apicultores rechazan el acuerdo de la ‘pinyolà’ 

Advierten que es una «muerte lenta» para su profesión.

La asociación de apicultores La Abeja es Vida, junto a La Coordinadora Campesina del País Valenciano (CCPV-COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), rechaza el acuerdo sobre la ‘pinyolà’ alcanzado entre la Conselleria de Agricultura, AVA-Asaja, la Unió de Llauradores y Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, al considerar que supone una «muerte lenta» para su profesión.

En un comunicado conjunto, estas entidades lamentan que llevan «treinta largos años en los que la Conselleria destierra a las abejas de su hábitat y sus propios campos por la maldita ‘pinyolà’, que obliga a alejar las colmenas a más de cuatro kilómetros de cualquier cítrico». A su juicio, resulta un absurdo que hace pagar a las abejas la mala gestión de esta administración y las anteriores.

Según exponen, durante 2020 se logró un pacto unánime y «sin precedentes» del sector apícola, ya que todas las organizaciones vinculadas a los sindicatos agrarios y asociaciones de defensa sanitaria presentaron un plan de viabilidad con soluciones a la polinización cruzada.

A lo largo de 2021 insistieron «de todas las maneras posibles» para conseguir reuniones que permitieran afrontar el plan de viabilidad, «obteniendo únicamente silencio por respuesta». Todo ello cuando las entidades recuerdan que la consellera, Mireia Mollà, se comprometió a que en 2022 habría cambios sustanciales y la ‘pinyolà’ no se publicaría, tras lo que denuncian que se han encontrado de nuevo «ante un burdo copia-pega».

«Hace poco más de una semana nos enteramos por la prensa que solo dos de las organizaciones agrarias que participaban de la unidad de acción del sector y cooperativas se habían reunido con el Comité Gestor de Cítricos y, sin el apoyo de este último, habían presentado una ‘solución’ a Conselleria», rechazan.

Y es que, en su opinión, este acuerdo se resume en la ampliación de cuatro años más del destierro de colmenas, una serie de subvenciones para los cítricos híbridos y la geolocalización de las colmenas. «De esta manera, la administración se presenta como colaborador firmante que acepta las condiciones que se le han trasladado –critican–, mientras que realmente elude dar la cara ante el sector apícola y trabajar en una verdadera solución a corto, medio y largo plazo».

Por contra, las entidades advierten que quienes firmaron este pacto no disponen de una base mayoritaria de apicultores y colmenas y «por tanto, no representan al conjunto de la apicultura valenciana». También subrayan que el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y las cooperativas «no representan a los agricultores ni a los apicultores, sino que defienden sus propios intereses comerciales».

Defienden además que lo «lógico» sería tener localizadas las parcelas de las variedades híbridas que son estáticas, algo que a su modo de ver permitiría realizar un mapa varietal citrícola de la Comunitat Valenciana que permitiera compatibilizar y generar sinergias positivas entre las dos actividades.

Al respecto, los apicultores recuerdan que ellos no han «inventado» las pepitas, sino que es un problema de unas variedades híbridas plantadas «sin regulación ni planificación». «Se obvia que la polinización no la hacen solo las abejas, también hay miles de insectos y vectores de todo tipo que hacen esta labor, como el mismo viento», señalan.

RECHAZAN CONFLICTO CON LA CITRICULTURA

Y recuerdan que el campo valenciano, castellonense y alicantino es «uno de los más dinámicos y emprendedores del Estado», con lo que consideran que «con un trabajo bien hecho por parte de la administración y un apoyo para acometer las medidas necesarias, el sector citrícola se podrá adaptar apostando por el respeto a la biodiversidad, las abejas y el oficio milenario que las cuida».

«A las personas que viven de la citricultura y a la sociedad en general les decimos que no existe un conflicto entre apicultura y citricultura, este conflicto es una maniobra de divide y vencerás», reivindican, y exigen «valentía y arrojo a la administración para que al menos dé explicaciones, ya que están faltando a su palabra».