Cruz Roja realizará 68.000 llamadas a personas vulnerables por las bajas temperaturas

Las bajas temperaturas obligan a reforzar la atención a colectivos vulnerables.

TERRETA|EP

Cruz Roja realizará más de 68.000 llamadas a colectivos vulnerables de la Comunitat Valenciana, como personas mayores, y reforzará la atención a personas en situación de sin hogar, así como a las que subsisten en asentamientos, a quienes entregará de kits de invierno con abrigo, alimentación, higiene, material sanitario por la Covid-19, ante las bajas temperaturas que se registran estos días en la autonomía.

Para paliar los efectos que provoca el frío en estas fechas, especialmente en personas vulnerables, Cruz Roja cuenta con las Unidades de Emergencia Social (UES), que atienden a las personas sin hogar, ofreciéndoles sacos de dormir, mantas y otras prendas de abrigo, entre otros recursos, ha informado la organización en un comunicado.

Por su parte, el Voluntariado de Cruz Roja ofrece apoyo en algunos albergues municipales cuando se activan tanto en Alicante, Alcoy o Valencia, donde el Centro de Emergencias Sociales que Cruz Roja gestiona para el Ayuntamiento abre sus puertas a diario cada noche durante todo el invierno y de forma ininterrumpida.

Asimismo, desde el Centro de Operaciones Autonómico de Cruz Roja se prevé realizar hasta 29.656 llamadas (21.242 en Alicante, 1.871 en Castellón y 6.543 en Valencia), en su mayoría con personas mayores, para recordarles medidas a tomar para combatir las bajas temperaturas. A este volumen de llamadas se sumarían otras 38.917 desde la red de asambleas locales de Cruz Roja en la Comunitat.

Las olas de frío son sufridas en especial por las personas más vulnerables y pueden ocasionar incluso la muerte al disminuir las defensas y favorecer las enfermedades respiratorias. Con la bajada de temperaturas, las personas que viven solas, aisladas o en la calle sufren las consecuencias «de manera acusada», apuntan desde Cruz Roja.

Hasta noviembre pasado, Cruz Roja había atendido a un total de 1.384 personas sin hogar en la Comunitat Valenciana (1.069 en Alicante, 74 en Castellón y 245 en Valencia), de las que un 79 por ciento son hombres y un 21%, mujeres.

EMERGENCIA SOCIAL

Por su parte, las Unidades de Emergencia Social (UES) actúan en 15 municipios de la Comunitat Valenciana, ocho de ellos en la provincia de Alicante (Alicante, Alcoy, Benidorm, Calp, Elche, Elda, Torrevieja y Villena), uno en Castellón (Castelló) y 6 en Valencia (València, el Camp de Morvedre, Algemesí, Utiel, Aldaia y Gandia).

Estas unidades forman parte del proyecto de Atención a Personas Sin Hogar, que Cruz Roja desarrolla en 32 de sus asambleas en la Comunitat Valenciana (21 en Alicante, 1 en Castellón y 6 en Valencia).

Tanto este proyecto de atención a personas sin hogar como el de atención a personas que subsisten en infraviviendas en asentamientos y el proyecto de Emergencia Social reciben financiación de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, con cargo al tramo autonómico de la asignación tributaria del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El voluntariado de este proyecto recorre las zonas donde suelen refugiarse personas sin hogar, ofreciéndoles atención individualizada donde están, tanto de día como de noche.

Además de atender a personas sin hogar, con la caída de las temperaturas, Cruz Roja incrementa su atención a personas que subsisten en asentamientos, reforzando la atención y entrega de kits de invierno durante estos meses. Sólo durante el pasado año, la organización ayudó a más de 400 de ellas en toda la Comunidad Valenciana.

La entrega de productos de abrigo, alimentación, higiene masculina y femenina, de material sanitario y preventivo de la COVID-19 son las principales atenciones que brinda Cruz Roja a lo largo del año.
Más allá de la atención, estos equipos informan y orientan sobre todos los recursos existentes de los que pueden hacer uso para obtener más servicios y atenciones, puntos de referencia a la que pueden acudir las personas sin hogar a realizar sus demandas.

Desde estos espacios, se desarrolla un trabajo «más profundo» de atención social, seguimiento y acompañamiento, para iniciar procesos de mejora.