«Siempre contra el poder»

El hundimiento del Titánic

Por Francisco Carrera

“Siempre contra el poder, siempre contra el poder”. Le he escuchado esta frase a un buen amigo cientos, miles de veces como un mantra del periodismo que uno se debe tatuar a fuego en el carné de informador. Cuando un nuevo medio comienza, es muy sencillo citar a Ryszard Kapuściński, Woodward, Bernstein o a cualquier otro tótem de nuestro tiempo como Walter Cronkite o Larry King. Sin embargo aquí, en este primer artículo, quiero recordar al que sin duda ha sido el periodista que más ha marcado mi carrera profesional y sin el que ustedes no tendrían el sufrimiento de leer estas líneas tan mal escritas que, probablemente sean ya, casi casi víctimas de la LOGSE, aunque estén enmarcadas en la vieja EGB de la generación de Mazinger Z.

¿Desvelamos el misterio? Creo que en el segundo párrafo, en el que ya se ha conseguido agarrar al lector por la pechera (gracias por tanto, maestro José María Calleja), ahora que ya se han quedado leyendo esto que pretende ser una especie de incunable de la protohistoria de Terreta Radio, les decimos que el autor de la cita que encabeza este texto es ni más ni menos que Antonio Herrero. Pasó por Europa Press pero desarrolló su carrera fundamentalmente en la radio: en Antena 3 y COPE. Y siempre, siempre siempre, desde la máxima de la independencia más absoluta y desde el periodismo de una vieja escuela que ya no existe.

Sólo alguien como él podía ser capaz de juntar en una tertulia a Santiago Carrillo, Ernest Lluch y Martín Villa. El comunismo, el socialismo y el exfranquismo, capaces de hablar en concordia, con un nivel intelectual elevado sobre los temas que interesaban al país. Con sentido de Estado. Sin maximalismos ni sectarismos. Con objetividad y sin favores debidos. Por eso ha sido y es referencia de generaciones que hemos venido después y que ya solo conocemos por amigos de amigos. Lástima.

Su legado se pierde porque ahora, el periodismo, no es “siempre contra el poder”. Ahora el poder es desde el poder, con el poder o para ganar el poder. Son intereses espurios que nada tienen que ver con la sacrosanta labor informativa -el “oficio”, que diría José María García- cuyo legado también está en la Historia y que lamentablemente, también se diluye en el recuerdo de la memoria de las nuevas generaciones. Este medio quiere rendir homenaje a todos esos referentes de nuestras ondas: a Herrero, a Federico Jiménez Losantos, a García, a Gabilondo, a Luis del Olmo, a Julia Otero, a García Campoy, a José Antonio Marcos, a Vicente Marco, a Joaquín Prat o a Pepe Domingo Castaño. A periodistas de izquierdas o derechas, que nos da igual, porque el periodista no es que no tenga ideología, sino que tiene que ser consciente de que desde ella, y sin dejarse influir, debe informar con absoluta veracidad y objetividad. Y como dijo Antonio Herrero: “siempre contra el poder, siempre contra el poder”.