La terminal cerrada de descarga de graneles del Puerto podría estar operativa a finales de junio

El presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante, Julián López Milla ha asegurado este lunes que la terminal cerrada de descarga de graneles en el Puerto podría estar operativa para finales del mes de junio.

En declaraciones a los medio durante la visita a la fase final de las obras de esta instalación, López Milla, que ha estado acompañado 
por la consellera de Transición Ecológica, Mireia Mollà, ha afirmado que las pruebas de la nave «sin carga, en vacío» se podrían hacer «en muy pocas semanas» y, en función de cómo vayan esas pruebas, «se podrá iniciar la carga con un barco real, aunque diría que para finales de junio estará en marcha sin ningún problema».

Por su parte, Mollà ha destacado que la nueva nave cerrada de descarga de graneles «pone punto final a las molestias de los vecinos del Puerto de Alicante, a través de una instalación que concilia la actividad con la sostenibilidad además de ser factor clave para la rentabilidad de la terminal».

«La actividad portuaria resulta importante pero tenía que ser más sostenible y garantista para la seguridad ambiental de los vecinos. A partir de ahora, seguirá contribuyendo a la economía del puerto, del conjunto de Alicante y de la Comunitat Valenciana, desde la rentabilidad, pero sin generar impactos negativos para la ciudadanía», ha destacado.

Estas instalaciones se han construido tras la resolución de la Dirección General de Cambio Climático de la Conselleria, que ordenaba su creación en los muelles de Alicante, en respuesta a una demanda vecinal de los barrios colindantes que, desde hace años, vienen expresando su malestar por la contaminación ambiental ocasionada por los actuales movimientos a cielo abierto.

El proyecto ha tenido en cuenta las alegaciones tanto de los vecinos como de grupos ecologistas y de la Asociación de Consumidores y Usuarios, con el fin de alcanzar el máximo consenso.

La nave cuenta con una superficie de unos 14.000 m2 y una altura de 26 metros, un espacio que albergará la maquinaria necesaria para el depósito, la carga y descarga de los graneles sólidos. Ha sido llevada a cabo por el grupo Eiffage.

Cuenta con un sistema de aspiración-depresión y filtración en las naves, descarga de camiones en zonas cubiertas, movimiento de materiales en cintas transportadoras cerradas, limitación de velocidad para los camiones y el lavado de ruedas, entre otras mejoras que la convierten en una «combinación perfecta» entre la atención a una demanda vecinal y la actividad económica.