Alicante recuerda a las víctimas del terrorismo mientras Pedro Sánchez sigue pactando con Bildu

Mutxamel ha recordado en un emotivo acto a los dos policías y un civil que fallecieron hace justo 30 años en un atentado perpetrado por la terrorista de la banda ETA.

En el cruce del paseo de la Constitución con la avenida Gran Vía de Valencia, el actual alcalde, Sebastián Cañadas, y el entonces primer edil, Fernando Ripoll, han encabezado una amplia lista de representantes políticos, entre ellos el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón.

También la subdirectora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior, Paloma Pérez Cortijo, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, y otros regidores de la comarca, según un comunicado de la Diputación alicantina.

El 16 de septiembre de 1991 fallecieron dos policías en acto de servicio y un operario de la grúa que estaban junto al vehículo recién retirado de las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil de Mutxamel, que contenía una bomba que estalló a deshora.

Mazón ha comentado que la herida abierta por la bomba «no tiene tamaño, no se hace ni más grande ni más pequeña con el paso del tiempo. Es todo lo grande que puede ser, y ahí sigue».

«Es difícil entender y pensar que los dos bienes más preciados que tenemos en Democracia y como seres humanos, que son la vida y la libertad, no fueran compatibles durante un periodo de nuestra historia porque para defender la libertad, que es nuestro bien cívico más preciado, hemos tenidos que dar vidas, que es nuestro bien humano más preciado», ha dicho.

Por su parte, el alcalde de Mutxamel, Sebastián Cañadas, ha recordado el «cobarde y cruel atentado» en el que además de los fallecidos resultaron heridas de diversa consideración otras cuarenta personas y provocó múltiples daños materiales en edificios y vehículos.

Ha puesto de manifiesto que este ataque «dejó lamentablemente marcado al pueblo de Mutxamel y a sus gentes para siempre, especialmente a las familias y a los que vivieron en primera línea esos terribles momentos».

Además, ha explicado que el monumento de homenaje a las víctimas es obra de un artista local y que está compuesto por tres esculturas similares, una por cada una de las víctimas, con un elemento común que es un agujero central cuya finalidad es «poner énfasis en el vacío tan tremendo que dejaron en nuestro pueblo y en sus familias».