Víctimas del terrorismo llevan su voz a los colegios

El proyecto ‘Memoria y prevención’ del terrorismo impartirá siete unidades didácticas a alumnos de ESO y Bachillerato.

Una treintena de colegios e institutos de la Comunitat Valenciana se unirán este trimestre al proyecto educativo ‘Memoria y Prevención del terrorismo’, a través del cual se impartirán siete unidades didácticas sobre este tipo de violencia y se llevará a las aulas el testimonio de las víctimas, con el objetivo de «dar a conocer la historia reciente de España y saber todo lo que no podemos volver a repetir».

El proyecto ha sido presentado este jueves en el Colegio Mayor Rector Peset de València por la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, y junto con el secretario autonómico de Educación y Formación Profesional, Miguel Soler; la directora general de Apoyo a Victimas del Terorrismo del Ministerio de Interior, Montserrat Torija; el director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria, Florencio Domínguez, y representantes de las asociaciones valencianas de víctimas del terrorismo.

Esta iniciativa consiste en la impartición de siete unidades didácticas para alumnos de 1º a 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachillerato. Estos contenidos están vinculados a las asignaturas de Historia, Filosofía-Ética y Psicología.

Las unidades han sido elaboradas por el Ministerio de Educación en colaboración con la Dirección General de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo y las asociaciones de Víctimas y el programa contempla la participación de las víctimas en las propias aulas porque, tal y como ha recordado la consellera: «Nadie puede explicar mejor que una víctima qué es un atentado. Por eso era tan importante que ellas, como lo están haciendo para nuestro orgullo y agradecimiento, participaran activamente en este proyecto».

DEUDA CON LAS VÍCTIMAS 

Estas unidades didácticas que se están implantando en la Comunitat suponen, en palabras de Bravo, «un avance importante en esa consecución de la deuda que tenemos con las víctimas del terrorismo». «Nadie mejor que las víctimas puede explicar el sufrimiento de aquellos terribles años, en los que al dolor por la pérdida de un ser querido se sumaba el aislamiendo, la invisibilidad y el rechazo social», ha relatado la consellera de Justicia.

«Demasiado silencio. Las víctimas quedaron sepultadas en el silecio durante muchos años, las matamos varias veces. No solo murieron el día del atentado, sino que luego murieron porque la sociedad no las entendía ni apoyaba», ha continuado Bravo, quien ha apuntado que «esa es la deuda que tenemos con todas ellas».

Por su parte, Soler ha reivindicado que «para educar a un niño hace falta toda la tribu» y, en este sentido, ha agradecido el trabajo con diferentes asociaciones de víctimas del terrorismo, así como el papel «fundamental» del profesorado.

En este sentido, el responsable autonómico de Educación ha señalado la «necesidad de conocer nuestra historia reciente para saber todo lo que no podemos volver a repetir». Una historia que muchos alumnos desconocen y que «hay que saber contar», y «que mejor que las víctimas», según ha explicado Soler.

Sobre el papel de la comunidad educativa, Domínguez ha subrayado que «es importante que la transmisión de conocimiento se haga a través de los más cualificados para hacerlo: el profesorado».

Asimismo, el director del Centro Memorial de Vitoria ha destacado la importancia de que «desde las aulas se informe de la historia reciente que ha condicionado la vida pública en España durante más de medio siglo y sus efectos más dramáticos» y ha señalado que «las autoridades tienen el viento a favor» debido al «deseo de saber» de la sociedad actual, que se demuestra con el éxito de productos culturales como la serie Patria.

UN PROYECTO DE ÉXITO 

Durante la presentación, Montserrat Torija ha definido la iniciativa como un «proyecto de éxito que tendrá un recorrido todavía más exitoso» y ha celebrado el «consenso absoluto» de todas las asociaciones de víctimas y de la comunidad educativa con el que cuenta el material educativo elaborado.

Según ha explicado Torija, este trabajo persigue un triple objetivo: formar y reforzar los valores del respeto de los derechos humanos, responder a la necesidad de las víctimas de tener una visibilidad y transmitir sus testimonios, así como desligitimar el uso de la violencia y darla a conocer.

La iniciativa comenzó el pasado febrero con un prepilotaje en el que participaron 10 centros educativos, con 41 grupos y 887 alumnos, y tras el cual se realizó una evaluación para analizar posibles mejoras. Según ha destacado Soler, esta primera prueba ha sido un «éxito», ya que la encuesta de valoración de los centros ha sido «positiva» en un 40% y «muy positiva en el 60%».

De hecho, en las sesiones en las que participaron las víctimas del terrorismo, el alumnado consideró la experiencia como «muy positiva» en el 100% de los casos, lo cual «no es casualidad», según apunta el secretario autonómico de Educación.

Tras este prepilotaje, el proyecto se amplia este trimestre a 30 colegios e institutos de la Comunitat Valenciana, y buscará extenderse a más centros durante el año que viene en una edición que será «todavía mejor», según ha augurado Torija, y ha reiterado Soler justificando que podrá contar con una «mayor programación».

«NO ES COMPLACIENCIA NI AUTOCOMPASIÓN»

Bravo ha negado que estemos «ante un ejercicio de complaciencia o autocompasión», sino «intentando poner de manifiesto la necesidad de sentar las bases de lo que debe de ser la justicia, la verdad, la reparación y la memoria, que durante tantos años están reivindicando las víctimas del terrorismo».

Sobre esta necesidad de «entender a las víctimas para perpetuar la memoria», Bravo ha destacado algunos de los datos extraídos de la consultora GAD 3, como que 8 de cada 10 jóvenes desconoce los orígenes de ETA o que más de la mitad ignora el atentado de Hipercor. Asimismo, seis de cada 10 no sabe quién es Miguel Ángel Blanco y el 80% desconoce la existencia de figuras como Ernest Lluch, Francisco Tomás y Valiente o Manuel Broseta.