La reaparición en la historia de la dama de Elche

Dama de Elche Dama de Elche

Hace 124 años que el agricultor Manuel Campello se encontró en La Alcudia con el busto de la «Dama de Elche», una escultura en piedra caliza que data del siglo V o IV antes de Cristo y que representa a una mujer íbera ricamente ataviada y con unas facciones perfectas.

Casi inmediatamente después de su hallazgo casual el 4 de agosto de 1897, la Dama de Elche fue vendida por el propietario de la finca donde se encontró al arqueólogo galo Pierre Paris. Este decidió remitir el busto al Museo del Louvre para que se formase una sala dedicada al arte ibérico, contribuyendo así a su reconocimiento internacional.

No era el primer resto íbero en descubrirse, pero sí era, desde luego, la pieza maestra de los íberos, a los que se les confirió, por entonces, la categoría de ser los primeros españoles. Si la Dama de Elche quedó instalada en el Louvre, también lo hizo en el imaginario colectivo de lo hispánico. La Dama de Elche se convirtió, de esta manera, en un artefacto cultural que transcendía su condición de objeto científico para transformarse en un símbolo de identificación nacional. Como consecuencia de la salida de este busto íbero y de otras antigüedades, se abrió un debate sobre la necesidad de proteger este tipo de bienes que terminó propiciando la Ley de 7 de julio de 1911, de Excavaciones y Antigüedades.

El 8 de febrero de 1941 los funcionarios españoles del servicio de defensa del patrimonio artístico nacional encabezados por Luis Monreal, esperaban en Portbou el tren Sud-Express procedente Francia. Esperaban el vagón que transportaba el segundo lote de las obras de arte que España y la nueva Francia de Vichy habían decidido intercambiar unos meses antes.

La integración de este busto íbero dentro de las colecciones artísticas del Estado constituye uno de los mejores ejemplos de la política cultural que desplegó la dictadura franquista durante sus primeros años.

La Dama permaneció en el Museo del Prado (número de catálogo E433) durante 30 años, desde que regresó a España hasta 1971, año en el que por orden ministerial se incorporó a la colección permanente del Museo Arqueológico Nacional con número de inventario 1971/10/1. No sería hasta 1965, con motivo del séptimo aniversario de del Misteri de Elx que regresaría temporalmente a la ciudad. El 19 de enero de 2006 la ministra de cultura Carmen Calvo hizo publica la decisión de ceder temporalmente a la ciudad ilimitada a su Dama, desde ese momento se inició un proceso que culminó meses mas tarde y permitió que la Figura presidiera la inauguración del museo arqueológico de Elche, en el palacio de Altamira con la exposición «De Ilici a Elx, 2500 años de historia. En la actualidad la Dama de Elche continua en el museo arqueológico nacional.