Blanca Paloma, camino a Eurovisión con «Secreto de agua»

La alicantina habla sobre su participación en el Benidorm Fest

ALICANTE, 22 DE ENERO DE ENERO

Blanca Paloma es una joven artista ilicitana afincada en Madrid a la que el pasado otoño le llegó la oportunidad de que su canción, «Secreto de agua», fuera la banda sonora de la serie «Lucía en la telaraña» de RTVE, basada en el caso del asesinato de Lucía Garrido en 2008 que todavía está por resolver.

La canción ha seguido «tomando dimensión» y ahora es una de las 14 candidatas a representar a España en Eurovisión.

Así lo explica la artista en una entrevista a pocos días de desplazarse a Benidorm para participar en la preselección española, el Benidorm Fest. Blanca Paloma Ramos proviene del mundo del teatro, donde ha trabajado como escenógrafa. Sin embargo, se ha acercado a la música desde hace varios años y ahora ha grabado su primera canción en estudio, este «Secreto de agua».

Una historia que le caló

Cuando le plantearon la canción, la artista quiso conocer más sobre la historia de Lucía Garrido. «Me pusieron imágenes del documental donde aparecen los personajes que no son actores, sino las propias personas de la vida real», así como que se explica «la trama de corrupción y violencia que hay detrás».

Blanca Paloma, participante del ‘Benidorm Fest’

«Tras ver esas caras y los ojos de los familiares, me caló tanto y empaticé tanto con la historia que solamente tuve que abrir la boca y empezamos a crear», cuenta. La creación de la canción ha tenido dos partes: la composición y la adaptación para Eurovisión.

Sobre esta última, confiesa que hizo caso a los eurofans, «que son muy listos y están pendientes de todo» respecto a la necesidad de que la canción fuera «más dinámica». Así, en una «sesión intensiva» nació este renovado «Secreto de agua», que cuenta con una curiosidad: No hay instrumentos.

Los sonidos de la base se han conseguido a partir de efectos o sonidos emitidos, por ejemplo, por las cuerdas de un piano.

Nueva versión

En la nueva versión, además, se añadieron otros efectos, algunos de ellos con toques «orientales», que según explica Ramos, parten de la «multiculturalidad» en la que ha crecido como música. Y es que vivió durante tres años en el barrio de Lavapiés de Madrid, donde se abrió a músicos de otras culturas.

Pese a lo «sórdido» de la historia de Lucía Garrido, la artista y los compositores y arreglistas de la canción -Antón Serrats, Tomás Vigós y Pablo Serrano- quisieron aportar un toque «luminoso»: «Buscábamos que fuera un mensaje esperanzador». «Ya no habrá quién lo detenga, su canto al volar, que to’ el mundo lo vea, ya vuela su cantar», reza la letra.

Teatro en la puesta de escena

Con el bagaje teatral de Blanca Paloma y siendo ella misma la encargada de la puesta en escena, la artista avisa que será «diferente» y que traerá «un poquito de la magia del teatro».

Eso sí, no ha sido fácil transmitir esta «magia» a un escenario de 400 metros cuadrados con tres pantallas LED. «Son espacios muy diferentes concebidos para cosas distintas. A mí el mundo de las pantallas y lo más digital no me apasiona tanto, soy una persona más analógica», reconoce.

No desvela demasiado de la puesta en escena que se verá en la semifinal del miércoles 26: «Va a ser muy emocionante que la gente se lo encuentre». De hecho, compara este proceso al de una boda: «La expectativa que hay alrededor es muy parecido, y por eso creo que es bonito que se mantenga en ese secreto».

Lo que sí será similar a una boda será uno de los colores que se pueden esperar en la puesta en escena: el blanco. «Con cada detalle se cuentan cosas, van los colores, las formas y eso también ayuda a crear un personaje». No en vano, su nombre artístico es Blanca Paloma, que también es su nombre real: «Mis padres se sintieron muy creativos», bromea.